quinta-feira, setembro 7

A TINTA FERROGALICA

A TINTA FERROGALICA
originalmente encontarvel neste endereço http://scienciae.blogspot.com/2006_03_01_scienciae_archive.html

Amor de Perdição Restaurado através da ciência
A obra Amor de Perdição de Camilo Castelo Branco viajou do Real Gabinete Português de Leitura, no Rio de Janeiro, até à Biblioteca Nacional para ser submetida a uma intervenção de restauro. Apesar da obra não se encontrar em avançado estado de degradação, foi submetida à reintegração mecânica, um método inovador que permite restituir longevidade àquela que é considerada por muitos como uma das mais belas obras da Literatura Portuguesa. Apesar da idade, a obra não se encontrava em avançado estado de degradação. As folhas estão amarelas e a tinta ferrogálica do Séc. XIX já corroeu parte dos fólios onde está gravada a história de Simão Botelho e Teresa de Albuquerque, as personagens que dão vida ao “Amor de Perdição”, uma obra imortal de Camilo Castelo Branco e um clássico da Literatura Universal. No seu envelhecimento natural, o papel sofre um processo de degradação da celulose que acaba por se traduzir naquele efeito amarelado característico das obras antigas. Este livro foi escrito com tinta ferrogálica, que com o passar do tempo acaba por danificar o papel.Isto, aliado à má qualidade do próprio papel traduz-se no envelhecimento que acaba por provocar lacunas e rasgos nas folhas. Antes do restauro qualquer obra é submetida a um exame, um diagnóstico. A limpeza por via húmida permite remover os agentes responsáveis pela degradação da obra que são solúveis em água. O hidróxido de cálcio serve para estabilizar o pH do papel e eliminar os agentes de alteração química e física.Com o passar do tempo o papel fica quebradiço. Um sinal que indica a degradação química da molécula de celulose que o constitui. Este trabalho de limpeza por via húmida é realizado manualmente fólio a fólio.Depois de analisado o ph, após a lavagem, os fólios são novamente lavados em água e é-lhes aplicada uma tela sintética, sem trama, que ajuda na agregação da polpa de papel. De imediato são submetidos à Reintegração Mecânica, onde será depositada a polpa que vai preencher as lacunas ou rasgos. A integração mecânica realiza-se através da sucção, permite que a polpa de papel que está em suspensão, portanto em água, seja depositada, em todos os espaços de orifícios ou espaços de lacunas ou de rasgão. Portanto, o que se obtém é a reintegração de todo o suporte novamente para que ele possa ser manuseado. Este método só pode ser aplicado a documentos em que a tinta não seja solúvel em água, de forma a que a sucção da máquina não altere as características codicológicas da obra. Quando são submetidas a vários tratamentos aquosos, os obras perdem a encolagem que dá o aspecto estaladiço ao papel. É necessário repor essa característica aplicando cola de amido de trigo, que funciona como agente alcalino.A Reintegração Mecânica tem vantagens em relação ao método clássico, mas é um processo que não se pode aplicar a qualquer documento normalmente é muito útil para a reintegração de livros que estão muito danificados por insectos biófilos, são insectos que se alimentam da própria celulose e que portanto fazem galerias no papel até ficar completamente rendilhado. Nesses casos, em que o livro tem quinhentas páginas e está completamente rendilhado, este é o método indicado porque manualmente seria muito moroso e dispendioso.Os fólios são agora prensados entre três camadas de papel mata-borrão que acelera o processo de agregação da nova fibra de papel depositada. O resultado final é surpreendente : a polpa aplicada fica da mesma cor e espessura do documento original.No entanto, a intervenção é perceptível a olho nú.

Extensión
OLVER
Avance de la ponencia "El deterioro de las tintas en obras de arte y documentos antiguos" dictada por la Prof. Valeria Orlandini (Master en Ciencias de la Conservación de Arte con especialidad en papel, archivos y bibliotecas) en la Universidad Católica Argentina. (24-03-04) “UNA MIRADA MÁS DE CERCA AL PROBLEMA DE LA CORROSIÓN DE LA TINTA FERROGÁLICA” La intención de este artículo es dar una idea de la vulnerabilidad del material y fomentar una toma de conciencia de que salvaguardar los artefactos que contienen tintas ferrogálicas es algo complejo pero que nos ataña a todos los profesionales interesados en preservar los bienes culturales y la historia de la civilización occidental. Desde hace ya una década se está desarrollando con gran interés el estudio y análisis de la corrosión de la tinta ferrogálica, en parte como resultado de las investigaciones realizadas en el Instituto de Bienes Culturales de Holanda. Hay que considerar que en esta iniciativa se enfatiza la variedad de problemas que los conservadores de papel continúan encontrando cuando quieren tomar medidas para conservar y preservar objectos de bellas artes o archivos que se encuentran en colecciones que contienen este medio. Los artefactos con tinta ferrogálica necesitan ser conservados para nuestras y futuras generaciones.

La tinta ferrogálica es la tinta más importante en la historia de Occidente.
Fue conocida por los Romanos y comenzó a utilizarse ampliamente después de la Alta Edad Media. No puede ser borrada fácilmente y por lo tanto fue obviamente elegida como medio para llevar los registros de cualquier tipo. Bibliotecas, archivos y museos alrededor del mundo contienen un vasto número de manuscritos, documentos, registros oficiales y composiciones de música que fueron realizados con tinta ferrogálica. Desde la antigüedad hasta el principio del Siglo XX, fue el medio preferido para realizar escrituras y obras artísticas. Plinio el Viejo (23 d.C-79) fue uno de los primeros en usar este medio, tambien otros importantes documentos históricos como el borrador de la Constitución de los Estados Unidos de América cartas personales de George Washington, Thomas Jefferson y Abraham Lincoln; composiciones de J.S. Bach y manuscritos de Goethe y Victor Hugo fueron realizados con tinta ferrogálica. Desde el Siglo XV, ha sido muy usada para realizar dibujos y fue la favorita entre los artistas por su fuerte y aterciopelado tono. Leonardo da Vinci la utilizó para escribir sus notas y se encuentra también en una gran cantidad de obras de arte de Guercino, los Carracci, Claude Lorrain, Rembrandt, Giovanni Battista Tiepolo, Van Gogh y otros artistas. La preocupación por sus propiedades corrosivas que afectan al papel, hicieron que se la utilizara con menos frecuencia en dibujos del Siglo XX. Finalmente, la tinta ferrogálica perdió su importancia en la escritura debido al desarrollo de varias tintas sintéticas. La mayoría de las tintas utilizadas para escribir han sido de color negro o negro-azulado. El uso de las tintas negras en la escritura se desarrolló en el mundo Islámico y Hebreo paralelamente con Europa. El primer soporte para escritura en Europa fue el pergamino, y la tinta ferrogálica era preferida a la tinta de carbón (de leña u hollín) porque se adhería a la superficie grasosa de la piel y no podía ser borrada fácilmente con una esponja y agua. Hasta que el papel llegó a Occidente en la Edad Media, el pergamino fue el principal soporte para la escritura.

¿Que es la tinta ferrogálica?
La palabra tinta deriva del Latín encaustum (“quemado”), ya que los ácidos gálico y tánico (dos de los componentes de este material fluido) y la oxidación de sus ingredientes hacen que se perfore o queme la superficie escrita. La tinta puede causar deterioro en el papel y este proceso es frecuentemente llamado

‘corrosión de la tinta’ o ‘quemado de la tinta’.
La tinta ferrogálica está compuesta por cuatro ingredientes básicos: extractos de ácido tánico (obtenido del árbol de roble), vitriolo (sulfato ferroso/ FeSO/ sal de hierro), goma Arábiga y agua. A lo largo de los siglos se confeccionaron centenares de recetas con distintas concentraciones de los ingredientes, y no existe ninguna fórmula estándar o normalizada. Por lo tanto, la identificación de todos los componentes corrosivos que contiene no constituye una tarea sencilla. La durabilidad de esta tinta varía dependiendo de su composición.

Cuando la tinta es preparada no se produce un cambio inmediato en el color de la solución, pero cuando se la aplica sobre el papel y luego es expuesta al aire, se oscurece por la oxidación, formando luego un tanino férrico. Originalmente, los taninos de hierro tienen un color negro-azulado, pero la tinta se torna totalmente negra después de esta oxidación inicial. Con el paso del tiempo, este medio pierde su intensidad y tiende a tomar un tono marrón o marrón grisáceo. Esta variación en el color puede también ser el resultado de la presencia de impurezas (tales como algunos tintes naturales, lignina, índigo, palo Brasil o tintas de anilina). La inestabilidad de esta tinta puede causar un ataque químico sobre el soporte de escritura que se haya utilizado -ya sea papel o pergamino- porque este fluido tiene una alta acidez.

La tinta ferrogálica es generalmente identificada como una tinta marrón pero originalmente de color negro. Cuando el estado de corrosión es evidente, las características más significativas de la tinta ferrogálica son su difusión en el papel, pérdida de su nitidez y una apariencia quemada o perforado. Los ácidos que se encuentran en las tintas causan la “migración” de la escritura de una página a otra, o que se transfiera hasta aparecer visiblemente en el reverso del objeto. En este caso, la corrosión puede ser identificada a simple vista, ya que produce una apariencia de manchas borrosas y sombras, pero está comprobado que el proceso de corrosión se inicia mucho antes de que pueda ser visible.

¿Cuál es el mecanismo de corrosión?
El papel es higroscópico y cuando la atmósfera está muy cargada de humedad, absorbe el agua del ambiente y se expande. Si, por el contrario, la atmósfera está muy seca el papel pierde parte de la humedad que le es necesaria, tiende a contraerse, se hace quebradizo y frágil. La degradación de la celulosa del papel es causada por los componentes de la tinta ferrogálica que aceleran fuertemente ciertas reacciones químicas, tales como la hidrólisis ácida causada por el ácido sulfúrico y la oxidación catalizada por los iones(II) de hierro. Los principales factores que más afectan en el deterioro de un objeto con tinta ferrogálica son:

factores internos:
- la tinta (composición y cantidad de tinta aplicada)
- el papel (composición, apresto y grosor)

factores externos:
- condiciones del depósito (temperatura, humedad relativa, contaminación del aire, y la iluminación: ya

sea de luz solar, luces ultravioleta e infrarroja)
- la manipulación y uso (estudio, exhibición y transporte).
Se puede predecir la estabilidad de un objeto con tinta ferrogálica midiendo cuatro variables claves: el grosor del papel; el espesor de la tinta utilizada; la acidez de la tinta; y el estado de corrosión presente. Ésta ultima variable puede ser medida con un papel indicador de iones de hierro (un simple y rápido método de prueba). Este examen y análisis favorecerá en la decisión de un oportuno tratamiento de conservación y preservación del objeto. El tratamiento de la corrosión de la tinta ferrogálica es un proyecto de investigación del patrimonio cultural que requiere un enfoque interdisciplinario. Pensando en los archivos nacionales y provinciales, no quisiera hacer ninguna distinción entre los historiadores, investigadores, curadores así como los administradores, archivistas y conservadores. El primer grupo es entusiasta de dejar todo para propósitos de la investigación. En cambio, el último grupo solo quiere resguardar aquellos documentos que hacen posible la reconstrucción de la historia y sus hechos más destacados. Esta diferencias en el modo de trabajar y pensar causan en la práctica diferentes disponibilidad y usos de las colecciones. Esto también se refleja en la apariencia original de los objetos. En el caso de los artefactos con tinta ferrogálica en corrosión gran parte de este material no podrá estar disponible nunca más si no se toman las medidas necesarias para preservarlos. Los archivos y documentos históricos nos dan una visión de la estructura de la sociedad, nos muestra los acontecimientos y decisiones hechas por generaciones anteriores. La tarea más compleja que enfrentamos en este momento – los conservadores y científicos trabajando en este tema - es encontrar un tratamiento de conservación que pueda estabilizar satisfactoriamente las propiedades corrosivas de la tinta sobre elementos individuales y también en una escala masiva sin causar alteraciones a largo plazo del papel y sin afectar el aspecto de las tintas ferrogálicas. La complejidad de este medio ha conducido a los conservadores a confiar ampliamente en la conservación preventiva y el máximo desafio es educar al personal a cargo de las colecciones y al público en general sobre la severidad y extensión del problema, ya que no todos los objetos con tintas ferrogálicas muestran signos visibles de deterioro.

Cuidado Preventivo
Guía para el depósito y manejo de los objetos:

-Los cambios de temperatura y humedad relativa aceleran la corrosión de la tinta. Mantener las condiciones ambientales en los depósitos lo más constantes posible (se recomenda 50% humedad relativa y 18º C de temperatura).

-Los objetos con tintas en corrosión son muy susceptibles a daños ocasionados por la luz visible y ultravioleta. Eliminar las radiaciones de luz ultravioleta y almacenar los objetos en un lugar lo más oscuro posible.

-La contaminación del aire acelera la corrosión de la tinta. Almacenar los objetos en carpetas, cajas, o entre papeles libres de ácido usando materiales con calidad para archivo.

Notas y referencias

-Información en internet sobre la tinta ferrogálica - Iron-gall ink website:
www.knaw.nl/ecpa/ink

-Projecto InkCor sobre la estabilización de la tinta ferrogálica:
www.infosrvr.nuk.uni-lj.si/jana/InkCor/index.htm

-Brown, Michelle P., Understanding Manuscripts – A Guide to Technical Terms, The J. Paul Getty Museum in Association with the British Library: Los Angeles, 1994.

-Reissland, Birgit y Judith Hofenk de Graaff. Condition Rating for Paper Objects with Iron-Gall Ink, Netherlands Institute for Cultural Heritage: Amsterdam, The Netherlands, 2000.

-Reissland, Birgit. Visible Progress of Paper Degradation Caused by Iron-Gall Inks, The Ink Corrosion Meeting: University of Northumbria Newcastle upon Tyne, UK, 2000.

-Watrous, James. The Craft of Old-Master Drawings, The University of Wisconsin Press, Ltd.: Madison Wisconsin, 1972.

-Caring for Your Family Treasures – Heritage Preservation, Harry N. Abrams, Inc.: New York, 2000.

-Iron-Gall Ink Corrosion, Proceedings European Workshop on Iron-gall Ink Corrosion, Museum Boijmans van Beuningen Rotterdam y Netherlands Institute for Cultural Heritage Amsterdam, 1997.

-The Oxford Spanish Dictionary, Second Edition, Revised, Beatriz Galimberti, et al, Oxford University Press: New York, 1994.

¿De qué se compone la tinta estilográfica?
La tinta, como la conocemos hoy día, ya se utilizaba antes de Cristo. Generalmente se hacía de líquidos que contenían hierro. Durante la Edad Media la tinta más usada era la tinta ferrogálica. Estas tintas envejecían en el tintero con bastante rapidez, separaban posos y, sobre todo, eran totalmente inadecuadas para su uso en plumas estilográficas. Una vez aparecieron los nuevos colorantes, solubles al agua, y con el desarrollo de los colorantes sintéticos solubles en agua, las tintas ferrogálicas fueron desapareciendo. Las tintas de hoy, como la tinta Pelikan 4001, son tintas puramente a base de colorantes.

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